INTRODUCCIÓN El
objetivo de esta guía de salud e higiene postural no es otro
que el de exponer una serie de normas encaminadas a proteger la
espalda y, por extensión, todo el cuerpo.
Se sabe que más de un 70% de la población presenta
ciertos desequilibrios, compensaciones o desviaciones en su estructura
corporal, así como que la cirugía de una hernia discal
está realmente indicada en un 10% de los casos aproximadamente.
Así mismo, se ha observado que en los problemas mecánicos
del espinazo no hay relación "prueba diagnóstica-sintomatología".
De todo ello se extrae que el principal causante del dolor y mal
funcionamiento corporal es el exceso de rigidez muscular y su consecuente
reacción inflamatoria aguda, incluso en aquellos casos en
los que ya subsiste una patología estructural instaurada.
Por todo ello, creemos indispensable y fundamental el conocer y
llevar a cabo una serie de normas de higiene postural que nos minimicen
al máximo las consecuencias derivadas del continuo esfuerzo
del espinazo. Sólo por el simple hecho de manternos erguidos,
la musculatura dorsal permanece en actividad constante. Nada asegura,
pues, el que nunca vaya a crearnos molestias. Sí es evidente,
en cambio, que cuanto más meticulosos seamos en la higiene
postural, menor será el riesgo de padecer dolor y de generar
futuras patologías de la estructura.
Las normas que a continuación encontrará se basan
en la estructura y correcto funcionamiento corporal. Si adoptando
alguna de ellas usted siente incomodidad no dude en consultarnos.
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