2 - UN BUEN HÁBITO PARA ESTIRARSE
Nunca debe sentarse y dejar caer el cuerpo hacia atrás recto
como un bloque, ya sea para estirarse en la cama a descansar o en
el suelo para descarar la espalda o para tomar el sol en la playa.
Se trata de un movimiento altamente perjudicial para el espinazo,
especialmente para la zona lumbar.
Siempre, para tumbarse, hágalo de lado, con las piernas encogidas,
la boca aflojada, la nariz inclinada hacia el pecho y "respirando
hacia fuera". Una pequeña reflexión nos hará
ver que es más maniobrable una pelota, por grande que sea,
que una tabla de planchar. Si usted no encoge las piernas al estirarse
en el suelo se convierte en una tabla de planchar. Por lo tanto redondéese
todo lo que pueda y transfórmese en una pelota.
Para estirarse seguiremos en cámara lenta la proyección
de imágenes que nos muestra la (fig.5.), y que conducen, paso
a paso, desde la postura erecta hasta la horizontal.
Arrodíllese inicialmente (a), luego siéntese sobre la
manta y quédese con las piernas un poco encogidas (b). Seguidamente,
apóyese sobre una cadera con la mano del mismo lado plana en
el suelo y un poco alejada del cuerpo (c). Doble poco a poco el codo
de este lado mientras la otra mano se pone en el suelo por delante
del cuerpo (d) y se va acercando al suelo con la cabeza y el cuerpo,
hasta apoyar la cabeza y el hombro en la manta, siempre con las piernas
encogidas (e-f). Después, déjese rodar de espaldas,
suavemente, hasta ponerse boca arriba (g-h) con las piernas encogidas
(postura fundamental). Durante toda la secuencia la boca tiene que
permanecer abierta, con las mandíbulas flojas, la barbilla
acercada al pecho y respirando "siempre" y "hacia fuera".
Para levantarse siga el mismo proceso a la inversa.
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