6 - BUENOS HÁBITOS PARA ESTAR DE PIE
Mientras permanezca de pie, sobre todo si permanece inmóvil
intervalos de tiempo más o menos prolongados, mantenga alternativamente
un pie en alto y apoyado (en un escalón, objeto o apoyapiés),
y luego el otro. No olvide mantener siempre los pies bien paralelos.
Si
trabaja tras un mostrador, evite tener que bajar o elevar los codos,
y consecuentemente los hombros (fig.21) Es preferible que se coloque
sobre una tarima que le libere de esa postura anómala.
Si estando de pie debe inclinarse, flexione siempre las rodillas.
En cuanto al calzado, huya del tacón alto y de los zapatos
de plataforma. Un zapato plano es lo ideal. Ahora bien, no efectúe
un cambio de calzado de forma brusca. Lo que sí puede hacerse
sin demora alguna es adoptar un calzado ancho que permita la total
movilidad de los dedos en su interior, puesto que es muy importante
para la marcha (fig.22).
UN BUEN HÁBITO PARA PERMANECER INCLINADO
Si se está obligado a ello (a la hora de lavar los platos,
enjuagarse los dientes), mantenga siempre las rodillas ligeramente
flexionadas, lo que favorece que su espalda quede más enderezada.
Si es diestro, apóyese con la mano izquierda en el lavabo o
en el fregadero. Flexione ligeramente las piernas y, si es posible,
adelante algo la izquierda (preferiblemente en la vertical de su mano
izquierda). Si es zurdo, el proceso será el contrario.
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